CucharaSaturada

Artículo del mes: Septiembre

BREVES FRAGMENTOS DE LIBROS.  NAVEGACIÓN

   Por AUTORES (alfabético).

 

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 Let B

 

Berlanga, Andrés. La gaznápira: 

     - Te gustaría rescatarlos, hacer que otros muchos los conozcan y los quieran: vas a escribir su historia verdadera, aunque no sepas para quien. Te bastaría con que, cuando tú no existas, uno solo de los miles de nacidos en este mismo segundo se acercara de tu mano hasta Monchel; para él alumbrarás penumbras y pulirás palabras, apartarás las telarañas de tu memoria, donde los recuerdos y lo que imaginas andan atrapados y fundidos; perseguirás aquellos años...

 Leer fragmentos: LaGaznapira

 

 

Bernanos, George, Los grandes cementerios bajo la luna:

... «Solo creo en lo que me cuesta. Si algo aceptable hice en la vida, al principio me pareció inútil, inútil hasta la ridiculez, inútil hasta la aversión. El demonio de mi corazón se llama para qué?»

 

- En todos los hombres hay una enorme capacidad de resignación, el hombre es resignado por naturaleza. Por eso dura. Porque, bien pensado, de otro modo el animal lógico no habría soportado ser el juguete de las cosas. Hace milenios que el último de ellos se habría roto la cabeza contra los muros de su cueva, maldiciendo su suerte. 

  Leer fragmentos: los-grandes-cementerios-bajo-la-luna

 

 

Bioy Casares, La invención de Morel: 

 .     .. «creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria: retener vivo todo el cuerpo. Solo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia.»


 Leer comienzo:   LaInvencionDeMorel

 

 

Böll, Heinrich, Opiniones de un payaso:

 

... Por un momento todo quedó en silencio, después le oí bajar las escaleras. Los hijos de este mundo son no sólo más listos, sino también más humanos y más generosos que los hijos de la luz…

 

... Hace ya tiempo que desistí de hablar con alguien de dinero o de arte. En el momento en que los dos entramos en discusión, nunca nos ponemos de acuerdo: el arte está invariablemente mal pagado o lo está excesivamente. En un circo ambulante inglés conocí una vez un payaso que en lo profesional valía veinte veces lo que yo y era diez veces más artista que yo, y que sin embargo no llegaba a ganar diez marcos al día: se llamaba James Ellis, rozaba ya la cincuentena, y cuando le invité a cenar -hubo tortilla con jamón, ensalada y pastel de manzana- la comida le sentó mal: hacía diez años que no comía tanto de una vez. Desde que conocí a James jamás he vuelto a discutir de dinero ni de arte. Aceptaré las cosas tal y como vengan, y cuento con el arroyo.

 

... Su mujer es bella de tal modo que no se sabe si está viva o se le ha dado cuerda nada más. Todo el tiempo que pasé junto a ella estuve tentado de cogerla por los brazos o por los hombros, o por las piernas para cerciorarme de que no era una muñeca. Todo lo que ella aportó a la conversación consistió en dos expresiones «ah, qué bien» y «ah, qué horrible»...

 

  Leer fragmentos:   OpinionesDeUnPayaso

 

 

Borchert, Wolfgang,  Un andar solitario:

 

 Érase una vez dos personas.

 Cuando tenían dos años, se pegaban con las manos.

 Cuando tenían doce, se pegaban con palos y se tiraban piedras.

 Cuando tenían veintidós, se disparaban con fusiles.

 Cuando tenían cuarenta y dos, se lanzaban bombas.

 Cuando tenían sesenta y dos, utilizaban bacterias.

 Cuando tenían ochenta y dos, se murieron. Fueron enterrados uno al lado del otro.

 Cuando, cientos de años después, una lombriz se abrió camino comiendo entre sus tumbas, no se dio cuenta de que allí estaban enterradas dos personas distintas. Era la misma tierra.  Todo era la misma tierra.

 

Borges, Jorge Luis, De una conferencia (Borges oral -Ed.Alianza-):
BorgesOral

 

      - «De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.»

 

 

Bradbury, Ray, Fahrenheit 451: 

                

      - «No importa lo que hagas -decía-, en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en algo que sea como tú después de que separes de ellos tus manos. La diferencia entre el hombre que se limita a cortar el césped y un auténtico jardinero está en el tacto. El cortador de césped igual podría no haber estado allí, el jardinero estará allí para siempre.»

 

      - Proseguimos impertérritos insultando a los muertos. Proseguimos escupiendo sobre las tumbas de todos los pobres que habían muerto antes que nosotros. Durante la próxima semana, el próximo mes y el próximo año vamos a conocer a mucha gente solitaria. Y cuando nos pregunten lo que hacemos, podemos decir: «Estamos recordando.» Ahí es donde venceremos a la larga. Y, algún día, recordaremos tanto, que construiremos la mayor pala mecánica de la Historia, con la que excavaremos la sepultura mayor de todos los tiempos, donde meteremos la guerra y la enterraremos. Vamos, ahora. Ante todo, deberemos construir una fábrica de espejos, y durante el próximo año, sólo fabricaremos espejos y nos miraremos prolongadamente en ellos. 

 

    Leer final:    Fahrenheit451 

 

Bukowski, Charles  Factotum: 

          

        Tenía una maleta de cartón que se estaba cayendo a pedazos. En otros tiempos había sido negra, pero la cu­bierta negra se había pelado y el cartón amarillo había quedado al descubierto. Había tratado de arreglarlo cu­briendo el cartón con betún negro. Mientras caminaba bajo la lluvia, el betún de la maleta se iba corriendo y sin darme cuenta me iba pintando rayas negras en ambas per­neras del pantalón al cambiarme la maleta de una mano a otra.

 

         Me acordé de cómo mi padre solía volver a casa cada noche y hablaba a mi madre de su trabajo. La murga del trabajo empezaba nada más cruzar la puerta, continuaba en la mesa de la cena y acababa en la cama cuando daba el grito de «¡Luces fuera!» a las 8 de la tarde, de modo que él pudiera descansar y recobrar fuerzas para el trabajo que le esperaba al día siguiente. No había otro tema en su vida a excepción del trabajo.

          Fue entonces cuando aprendí que no es suficiente con hacer tu trabajo, sino que además tienes que mostrar un interés por él, una pasión incluso.

 

   Leer comienzo:   Factotum

 

 

Burgess, Anthony  La naranja mecánica

 

     - Sí sí sí, eso era. La juventud tiene que pasar, ah, sí. Pero en cierto modo ser joven es como ser un animal. No, no es tanto ser un animal sino uno de esos muñecos malencos que venden en las calles, pequeños chelovecos de hojalata con un resorte dentro y una llave para darles cuerda fuera, y les das cuerda grr grr grr y ellos itean como si caminaran, oh hermanos míos. Pero itean en línea recta y tropizan contra las cosas bang bang y no pueden evitar hacer lo que hacen. Ser joven es como ser una de esas malencas máquinas.

 Leer final:      LaNaranja-mecanica

 

 

                                                        

 

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