CucharaSaturada

BREVES FRAGMENTOS DE LIBROS.  NAVEGACIÓN

   Por AUTORES (alfabético).

 

Let A Let B Let C Let D

Let E Let F Let G Let H

Let I Let J Let K Let L

Let M Let N Let Ñ Let O

Let P Let Q Let R Let S

Let T Let U Let V Let W

 Let X Let Y Let Z HaciaArriba

 

 Let T

 

Tolstoi, León. La muerte de Iván Ilich:           

 

            -Las alegrías dentro de la vida oficial eran alegrías del amor propio; las alegrías sociales eran alegrías de la vanidad. Pero las auténticas alegrías de Iván Ilich eran las que le producía jugar al vint.

 

     - El ejemplo de silogismo que había estudiado en Lógica de Kizevérter: «Cayo es hombre, los hombres son mortales, luego Cayo es mortal», le pareció toda su vida correcto con relación a Cayo, pero no con relación a sí mismo. Se trataba de Cayo como hombre en general, y eso resultaba totalmente justo; pero él no era Cayo ni hombre en general, sino que siempre fue un ser distinto por completo del resto: él había sido Vania con mamá y papá, con Mitia y Volodia, con los juguetes y el cochero, con las niñeras, y luego con Kátenka, con todos los entusiasmos, alegrías y dolores de la infancia, la adolescencia y la juventud. ¿Es que para Cayo existió aquel olor de la pelota de cuero que tanto le agradaba a Vania? ¿Es que Cayo había besado así la mano de su madre y es que para él había crujido la seda de los pliegues del vestido de su madre? ¿Es que había armado un motín en la Escuela de Jurisprudencia a causa de ciertos pasteles? ¿Es que Cayo había estado enamorado como él? ¿Es que Cayo pudo presidir una reunión como él lo hacía? 

 

Cayo era mortal, en efecto, le correspondía morir, pero en lo que a mí se refiere, a Vania, a Iván Ilich, con todos los sentimientos e ideas, es algo distinto. No puede ser que deba morir. Esto sería demasiado horroroso. » Tal era su estado de ánimo. «Si tuviera que morir como Cayo, lo sabría me lo diría una voz interior; pero no ha ocurrido nada de eso; todos mis amigos, lo mismo que yo, comprendíamos que lo de Cayo era algo completamente distinto. ¡Y ahora salimos con éstas! –se decía-. No puede ser, no puede ser, pero es. ¿Cómo es posible? ¿Cómo hay que entenderlo?

 

 Leer fragmentos:   LaMuertedeIvanIlich

 

 

Trapiello, Andrés. El arca de las palabras:

 

           - De cerca el semen es muy decepcionante, teniendo en cuenta la notoriedad con la que suele salir a escena.

 

 

Trapiello, Andrés, Apenas sensitivo:     

 

- ¿Que las palabras, todas, tienen, como la almendra, una semilla, dulce unas veces, otras amarga; que ellas también van por fuera y por dentro?   Qué vida tan extraña ésta, apenas sensitiva, “con algo que no llegaba, todo lo que ya se fue”. Sólo ahora parece uno darse cuenta de que ese tiempo que giró sobre sí mismo, hasta desaparecer, acelerado como el pequeño remolino de un desagüe, ha vuelto en su forma más completa, pleno de afecto. Incluso la más pobre de todas esas criaturas, la palabra, podríamos sentarla a la mesa, y lavarle los pies y partir con ella el pan…

   

  

 

                                  

¿Y ahora, adónde vamos?

   Índice alfabético de Fragmentos breves por autores: Navegue a INICIAL...:            

Let A Let B Let C Let D Let E Let F Let G Let H Let I

Let J Let K Let L Let M Let N Let Ñ Let O Let P Let Q

Let R Let S      T     Let U Let V Let W Let X Let Y Let Z
       

                                                                                     Volver al Principal   HaciaArriba

          Contáct@ con

 fragmentosdelibros.com 

     FormContacto

         

 Acceso al Índice de libros:

Acceder al Índice de libros

© 2018 fragmentosdelibros.com. Todos los derechos reservados. Director Luis Caamaño Jiménez

Please publish modules in offcanvas position.