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FINALES DE LIBROS:  POR TÍTULOS  

Libros cuyo título comienza por la letra: L

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La Cartuja de Parma de Stendhal La ciudad de los prodigios de Eduardo Mendoza La gaznapira de Andrés Berlanga La hermandad de la uva de John Fante La historia interminable de Michael Ende La montaña mágica de Thomas Mann La muerte en Venecia de Thomas Mann ElMapaYElTerritorio La naranja mecánica de Anthony Burgess Las ciudades invisibles de Italo Calvino Las cosas más extrañas de Andrés Trapiello León el Africano de Amin Maalouf Lolita de Vladimir Nabokov Los detectives salvajes de Roberto Bolaño pdf icon Grande Pdf.Mosaico Finales de libros por títulos

 

  Orden alfabético x TÍTULO. Las imagenes de los libros están "hipervinculadas" a su texto.

 

B ver

La Cartuja de Parma     Stendhal

Acceso directo al final de La Cartuja de Parma de Stendhal

    …Pero Fabricio visitaba todas las noches a su amante y, cosa digna de admiración, en una corte devorada por la curiosidad y el aburrimiento, Fabricio estudió tan hábilmente sus precauciones, que jamás hubo sospecha alguna de esta amicizia, como dicen en Lombardía. Era un amor demasiado vivo para estar exento de peleas…  (Pulsar en imagen)

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La ciudad de los prodigios     Eduardo Mendoza

Acceso directo al final de La ciudad de los prodigios de Eduardo Mendoza

    … Bueno, quizá tuve más de uno, pero ahora todos los demás han desaparecido ya. Bah, agregó cambiando de tono, no nos pongamos tristes, venga, vámonos de aquí, que esto ya está visto. Desplazó una de las palancas hasta donde el mango daba de sí y la máquina salió disparada hacia arriba y hacia atrás. Ahora veían a sus pies la ciudad entera, la sierra de Collcerola...  (Pulsar en imagen)

 

La gaznápira     Andrés Berlanga

Acceso directo al final de La gaznápira de Andrés Berlanga

    …A Lucas el del Manquillo le darán las dos estrellas de teniente a cambio de mandarle a una casa-cuartel en Guipúzcoa; el del Bubillo conseguirá un puesto muy bueno en TVE, de practicante; la mujer del Rollo te seguirá estando agradecida –con más miel- por tu enchufe: su chico ya va a cobrar cuatro trienios e ordenanza; Jorge... (Pulsar en imagen)

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La hermandad de la uva     John Fante

Acceso directo al final de La hermandad de la uva de John Fante

    28 Fueron diez minutos de viaje por la autopista 80 hasta el desvío, y luego medio kilómetro colina arriba hasta las bodegas de Angelo. Al dar la vuelta al edificio vi la furgoneta Datsun de Zarlingo. No me sorprendió. (Luego supe que tras telefonear a Zarlingo por la mañana, mi padre había salido tranquilamente del hospital, había pasado por delante de recepción... (Pulsar en imagen)

 

La historia interminable     Michael Ende

Acceso directo al final de La historia interminable de Michael Ende

    Las Aguas de la Vida. Zumbándole los oídos, el muchacho que no tenía ya nombre se puso en pie y dio unos pasos en dirección a Atreyu. Luego se detuvo. Atreyu no hizo nada: sólo lo miró atenta y serenamente. La herida de su pecho no sangraba ya. Largo tiempo estuvieron así, frente a frente, sin que ninguno de los dos dijera nada. El silencio era tan grande...  (Pulsar en imagen)

 

La montaña mágica     Thomas Mann

Acceso directo al final de La montaña mágica de Thomas Mann

    El trueno. Durante siete años, vivió entre la gente de aquí arriba. No es una cifra redonda para los adeptos del sistema decimal, sino una cifra manejable a su manera, una extensión mística y pintoresca del tiempo, más satisfactoria para el alma que, por ejemplo, una simple media docena. Había comido en cada una de las siete mesas del comedor, aproximadamente un año....  (Pulsar en imagen)

 

La muerte en Venecia     Thomas Mann

Acceso directo al final de La muerte en Venecia de Thomas Mann

    …Soplaba viento cálido, de tormenta. Llovía rara vez y en escasa cantidad, pero el aire era húmedo, pesado y lleno de olores putrefactos. El viento silbaba, azotaba, rugía. Aschenbach, febril, bajo su pintura, llegaba a creer que andaban por el espacio espíritus maléficos del viento, aves de mal agüero que venían del mar, que revolvían en su comida y la llenaban de excrementos...  (Pulsar en imagen)

 

La nada cotidiana     Zoé Valdés

Acceso directo al final de La nada cotidiana de Zoé Valdés

    ...Mis ojos casi sangran de lágrimas. Los aprieto y el líquido salado despega mis pestañas con gruesos goterones. Me estoy muriendo, me muero. No pueden ocurrirme tantas cosas al mismo tiempo. Y sin embargo, parece como si nada ocurriera, como si desde que nací hiciera lo mismo, callarme, estallar, llorar. Callarme, estallar, llorar. He roto mi pasividad...  (Pulsar en imagen)

 

La naranja mecánica     Anthony Burgess

Acceso directo al final de La naranja mecánica de Anthony Burgess

   7. -¿Y ahora qué pasa, eh? Estábamos yo, Vuestro Humilde Narrador, y mis tres drugos, es decir Len, Rick y Toro, llamado Toro porque tenía el cuello bolche y una golosa realmente gronca que eran como las de un toro bolche bramando auuuuuuh. Estábamos sentados en el bar lácteo Korova, exprimiéndonos los rasudoques y...  (Pulsar en imagen)

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Las ciudades invisibles     Italo Calvino

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    Casi todos los críticos se han detenido en la frase final del libro: ”buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”... Como son las últimas líneas, todos han considerado que es la conclusión, la “moraleja de la fábula”. Pero este libro es poliédrico y en cierto modo está lleno de conclusiones, escritas siguiendo todas sus aristas...  (Pulsar en imagen)

 

Las cosas más extrañas     Andrés Trapiello

Acceso directo al final de Las cosas más extrañas de Andrés Trapiello

    ...Estábamos frente a la chimenea, en Las Viñas, por la noche, leyendo. Era un fuego modesto el que había, languideciente en toda su jornada. Hacía mucho rato que los niños se habían acostado. De pronto M. levantó la vista del libro y dijo: - En medio de todo no ha sido un mal año. - No –le contesté yo-. No ha sido malo. Volvimos a guardar silencio. No se oía nada...  (Pulsar en imagen)

 

León el Africano     Amin Maalouf

Acceso directo al final de León el Africano de Amin Maalouf

      ... Al contemplar desde la muralla del castillo las espesas columnas de humo que se elevaban en la ciudad, cada vez en mayor número, no podía quitarme de la memoria la imagen del papa León  que, en nuestra primera entrevista, me había predicho este desastre. ¡Roma  acaba de renacer pero ya la acecha la muerte! Allí estaba la muerte, ante mis ojos, propagándose por el cuerpo de la Ciudad Eterna...  (Pulsar en imagen)

 

Lolita     Vladimir Nabokov

Acceso directo al final de Lolita de Vladimir Nabokov

    ...Lo que sigue es un poco más vulgar e insulso. Bajé lentamente ladera abajo y después me encontré marchando con el mismo ritmo perezoso en dirección opuesta a Parkington. Había dejado el impermeable en el boudoiry a mi amiguita en el cuarto de baño. No, no era una casa donde me habría gustado vivir. Me pregunté...  (Pulsar en imagen)

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Los detectives salvajes     Roberto Bolaño

Acceso directo al final de ELos detectives salvajes de Roberto Bolaño

    Hemos encontrado a Cesárea Tinajero. Alberto y el policía, a su vez, nos han encontrado a nosotros. Todo ha sido mucha ñas simple de lo que hubiera imaginado, pero yo nunca imaginé nada así. El pueblo de Villaviciosa es un pueblo de fantasmas. El pueblo de asesinos perdidos del norte de México, el reflejo mas fiel de Aztlán, dijo Lima. No lo sé. Más bien es un pueblo de gente cansada o aburrida...  (Pulsar en imagen)

 

 

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